martes, 22 de septiembre de 2009

Aspectos nutricionales en el trastorno por déficit de atención/hiperactividad (ver artículo original)

Según J. Quintero, J. Rodríguez-Quirós, J. Correas-Lauffer, J. Pérez-Templado, en la revista [REV NEUROL 2009; 49: 307-12], mencionan que el trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH) ha recibido en los últimos años gran atención por parte de las especialidades pediátricas. A pesar de los avances en el conocimiento de su etiopatogenia, fundamentalmente relacionados con la genética y la neuroimagen, su causa última todavía se desconoce. Desarrollo. El TDAH se ha relacionado con multitud de factores, algunos concernientes a la dieta, como algunas alergias a aditivos, la toxicidad a metales pesados y otros tóxicos ambientales, dietas bajas en proteínas con alto contenido en carbohidratos, desequilibrios minerales, déficit de ácidos grasos esenciales y fosfolípidos, déficit de aminoácidos, trastornos de tiroides y déficit del complejo vitamínico B y fitonutrientes. Los cambios en el estilo de vida en general y en la dieta se barajan como hipótesis de numerosos trastornos y problemas de salud, pero, ¿y para el TDAH? Uno de los cambios más destacables se da en las grasas vegetales y los aceites que hoy día dominan el consumo humano, ya que están desprovistos de lípidos de la familia de los ácidos grasos esenciales omega-3, como ácido alfa-linoleico, ácido eicosapentanoico y ácido docosahexanoico. Esto se ha podido agravar al aumentar las cantidades de omega-6 y alterar la ratio entre ambos. Conclusiones. Está bien documentado que este tipo de nutrientes desempeña un papel importante en el desarrollo, principalmente del sistema nervioso. Este trabajo revisa el papel de los ácidos grasos esenciales en los trastornos neuropsiquiátricos en general y en el TDAH en particular.

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