lunes, 16 de abril de 2018


Una gran parte de la población económicamente activa depende de la voz para comunicarse en sus diversas profesiones. Sin embargo, los disturbios de la voz a menudo se perciben como un problema menor y pasajero, en cambio las dificultades de deglución generalmente son más notadas por los pacientes y por sus familiares debido a su impacto sociocultural y también a la calidad de vida.

En la Disfonía, además de los motivos socioeconómicos ya mencionados, puede surgir como la primera señal, en el peor de los casos, del cáncer de laringe, cuya incidencia, es la segunda más grande del mundo. Es necesario recordar que el diagnóstico precoz de esta neoplasia permite su tratamiento eficaz, con altas probabilidades de curación y preservación de la función de la laringe para fonar, hablar, respirar y deglutir.



En cuanto a la disfagia, es uno de los primeros y principales síntomas de enfermedades neurodegenerativas, al punto de haber sido reportada por hasta el 60% de los individuos con enfermedad de Parkinson. El conocimiento previo de cambios en la deglución también ayuda a prevenir las interferencias en algunos grupos de pacientes. Para tener una idea, la principal causa de muerte en el primer año después de un accidente cerebrovascular es la neumonía aspirativa, debido a la dificultad de tragar y de engaños.

Pensando en facilitar el diagnóstico de todos estos dos casos, la voz y de la deglución el paciente se puede realizar todos los exámenes necesarios para la investigación de los casos de disfonía y disfagia en una sola oportunidad, recibiendo atención diferenciada de un equipo multidisciplinario, formado por médicos otorrinolaringólogos, fonoaudiólogos y profesionales de enfermería. Con la ayuda actual de las fibras ópticas, que tienen diámetros cada vez menores, y mejor calidad de la imagen, la laringe y la faringe pueden ser evaluadas de forma mínimamente invasiva, rápida y dinámica.




Así, el paciente permanece despierto durante los exámenes y ejerce funciones habituales como hablar, cantar y deglutir. En la práctica, las pruebas disponibles posibilitan el estudio de la voz hablada, cantada o escénica, así como de la deglución de alimentos sin uso de contraste.

Estos recursos, para realizar los diagnósticos y la identificación de patologías y alteraciones del aparato deglutofonador, son la videolaringoscopia rígida, videonasofibrolaringoscopia, videolaringoestroboscopia y videoendoscopia de la deglución.



Referencias bibliográficas:


-       BARROS, A.P.B.; DEDIVITIS, R.A.; SANT’ANA, R.B. Deglutição, voz e fala nas alterações neurológicas. Rio de Janeiro: Di Livros, 2013.
-       CARDOSO, Maria Cristina de Almeida Freitas. Disfagias orofaríngeas: implicações clínicas. São Paulo: Roca, 2012. 74p.
-       CARVALHO, V.; BARBOSA, E.A. Fononcologia. Rio de Janeiro: Revinter, 2012.
-       COSTA, Milton Melciades Barbosa. Deglutição & disfagia: bases morfofuncionais e videofluoroscópicas. Rio de Janeiro: LABMOTDIG, 2013. xvi, 339 p.
-       FERNANDES, F.D.M.; MENDES, B.C.A.; NAVAS, A.L.P.G.P. (org). Tratado de Fonoaudiologia. 2ª ed. São Paulo: Editora Roca, 2010.
-       FURKIM, Ana Maria; RODRIGUES, Katia Alonso. Disfagias nas unidades de terapia intensiva. São Paulo: Roca, 2014. 304 p
-       JOTZ, Geraldo Pereira; ANGELIS, Elisabete Carrara-de; BARROS, Ana Paula Brandão. Tratado da deglutição e disfagia: no adulto e na criança. Rio de Janeiro: Revinter, c2009. xxii, 383 p.
-       LOPES FILHO, Otacílio; CAMPIOTTO, Alcione Ramos. Novo tratado de fonoaudiologia. 3.ed. Barueri, SP: Manoel, 2013. 

viernes, 13 de abril de 2018


La enfermedad de Parkinson es un proceso neurodegenerativo crónico, de etiología desconocida aunque se le supone un origen multicausal de factores genéticos y ambientales. El sustrato anatómico es la desaparición progresiva de las neuronas productoras de dopamina del locus niger, ganglio basal del mesencéfalo (Webb, 2010). La dopamina controla los movimientos voluntarios y el ajuste postural, causando su carencia el desarrollo de la enfermedad, de forma lenta pero inexorable (Dávila y cols. 2008). 

El comienzo es insidioso con un cuadro motor típico: temblor, bradicinesia y rigidez, junto a otros síntomas de tipo emocional, cognitivo, sensitivo, comunicativo y de alteración en los reflejos posturales, que determinan el perfil parkinsoniano (Goetz, 2011). Aunque la EP es crónica y progresiva hay tratamientos sustitutivos, electrofisiológicos y rehabilitadores que ralentizan su evolución (Luchesi, 2013).

En los hospitales, los especialistas en motricidad orofacial y disfagia, controlan cada vez más los trastornos deglutorios de las enfermedades neurodegenerativas y los profesionales que las integran deben estar familiarizados con estos pacientes, sin embargo, el número de pacientes diagnosticados con la enfermedad de Parkinson que acuden por disfagia es poco frecuente y no responde a lo esperado. 

Algunas alteraciones en las fases de la deglución en la enfermedad de Parkinson  
(Clemente-Benaiges, 2007)
limitación para aproximar el alimento a la boca.
dificultad en la masticación.
hipersialorrea
imposibilidad de formar bolo cohesivo
disminución del reflejo deglutorio
cierre laríngeo lento e incompleto
peristalsis faríngea y esofágica reducida
además de reflujo gastroesofágico.


La disfagia puede darse en cualquier estadio evolutivo pero empeora según avanza la enfermedad y en los periodos «off» (periodos pico donde se manifiestan de manera incontrolable), evidenciándose complicaciones más graves, como: 
- penetración laríngea de alimentos
- dificultad en la toma oral de medicamentos
- malnutrición y deshidratación
- Hay alta incidencia de aspiración silente siendo la neumonía la principal causa de muerte.

El tratamiento médico con L-DOPA y las medidas de adaptación en la alimentación mejoran la efectividad y seguridad de la deglución e incrementan la velocidad del tránsito. Ocasionalmente se recurre a la sonda nasogástrica o a la gastrostomía endoscópica percutánea, sobre todo si hay broncoaspiración y neumonía (Gonzales-Fernández, 2010). 



Alteraciones en el proceso de alimentación en personas con la enfermedad de Parkinson en estadios avanzados 
(Leow et.al., 2010) 
disminución del deseo de comer
aumento de la dificultad para seleccionar alimentos
limitación para el trasporte de alimento plato-boca
deglución fraccionada (89,5%)
incremento de la duración de las comidas (> 30 min)
repercusión en el estado nutricional
alteración en el control mandibular para ejecutar la masticación


Las alteraciones en la seguridad se relacionan con el riesgo de neumonías por aspiración e infecciones respiratorias, mientras que las alteraciones en la eficacia lo hacen con el tiempo de duración de las comidas. Como reflexión final creemos que los profesionales que integran los programas de Disfagia y alteraciones de la deglución, deben ser competentes en el diagnóstico y tratamiento de estos trastornos en la enfermedad de Parkinson para identificarlos precozmente y así prevenir algunas de las complicaciones más graves como son la desnutrición y la neumonía por aspiración.

En las variables de seguridad en la deglución son valoradas con la VED, muchas veces son diagnosticadas con esta prueba, hasta un 57,9% de las personas con Parkinson presentando afectada alguna de ellas, como las que se detallan a continuación.

Variables de seguridad en la deglución son valoradas con la VED
(Mamolar y cols. 2017).
restos faríngeos (52,7%),
tos (47.4%),
las penetraciones laríngeas (31,6%),
aspiración (5.3%) y
SaO2 (reducción de <3 o:p="">





La Video Endoscopía de la Deglución (VED) es un procedimiento instrumental realizado por un médico otorrinolaringólogo para evaluar la seguridad en el proceso de deglución. Para lo cual se anestesia de forma selectiva la fosa nasal por donde pasa el videoendoscopio flexible conectado a una videocámara y a un equipo de grabación. El videoendoscopio se angula al llegar al cavum hasta situar su punta a la altura de la úvula. Se hace primero la exploración sin alimento para comprobar el cierre laríngeo durante la fonación de una vocal sostenida (/e/,/i/), la efectividad de la tos (aproximar pliegues, movilizar secreciones, sonido) y la retención de saliva y secreciones (valéculas, repliegues aritenoepiglóticos, senos piriformes y zona retrocricoidea), además de su movilización durante las degluciones en seco. A continuación se procede a la deglución activa, aprovechando diversas consistencias alimenticias. Sobre ellas se vierte 0,4 ml de colorante azul para mejorar su visualización. Hay que valorar si hay deglución fraccionada (>2 por bolo), derrame posterior, residuos (valéculas, pared faríngea, senos piriformes), penetración laríngea y aspiración.


Las variables que valoran la seguridad de la deglución son: disminución de ≥3% de SaO2 basal, residuos faríngeos en valéculas, pared faríngea y senos piriformes después de una segunda deglución, tos tras deglución, penetración del bolo al vestíbulo laríngeo por encima de los pliegues vocales, aspiración del bolo a la subglotis y tráquea. Con estas variables se obtienen cuatro grados de afectación (con y sin espesante): no afectación (ninguna variable afectada); afectación leve (1 o 2 afectadas); moderada (3 o 4 afectadas) y grave (5 afectadas o solo «aspiración») (Mamolar y cols. 2017).



Referencias bibliográficas:

- Clemente-Benaiges I, Avinó-Farret ˜ C. Papel de la logopedia en el tratamiento de la disartria y la disfagia en la enfermedad de Parkinson. Neurol Supl. 2007;3:30-3. 8. 

- Goetz CG. The history of Parkinson’s disease: early clinical descriptions and neurological therapies. Cold Spring Harb Perspect Med. 2011:1.

- González-Fernández J, Prieto-Tedejo R, Velasco-Palacios L, Jorge-Roldán S, Cubo-Delgado E. Trastornos digestivos en la enfermedad de Parkinson: disfagia y sialorrea. Rev Neurol. 2010;50:51-4.

- La situación de los enfermos afectados por la enfermedad de Parkinson, sus necesidades y sus demandas. Dávila P, Rubí E y Mateo A (Coords). Colección Estudios. Ministerio de Educación, Política Social y Deporte Secretaría de Estado de Política Social, Familias y Atención a la Dependencia y la Discapacidad. Madrid: Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO); 2008. p. 17-36. 3. 

- Leow L, Huckabee M, Anderson T, Beckert L. The impact of dysphagia on quality of life in ageing and Parkinson’s disease as measured by the Swallowing Quality of Life (SWAL-QOL) Questionnaire. Dysphagia. 2010;25:216-20.

- Luchesi KF, Kitamura S, Mourão LF. Management of dysphagia in Parkinson’s disease and amyotrophic lateral sclerosis. CoDAS. 2013;25:358-64.

- Mamolar Andrés S, et al. Trastornos de la deglución en la enfermedad de Parkinson. Acta Otorrinolaringol Esp. 2016.

- Webb W, Adle R. Sindromes clínicos del habla secundarios a la alteración de los sistemas motores. En: Webb W, Adle R, editores. Neurología para el logopeda. Barcelona: Elservier Masson; 2010. p. 169-89.

lunes, 2 de abril de 2018

En el día AZUL, nos permite tomar conciencia también sobre los problemas de la alimentación y deglución que son constantes en niños con Trastorno del espectro autista (TEA). Sin embargo, a pesar del interés que tienen este factor para el adecuado desarrollo físico y el bienestar de los familiares, las propuestas específicas de intervención son mínimas y suelen basarse a sólo programas para mejorar los hábitos de autonomía en las comidas. 

Estos trastornos de alimentación y deglución en TEA aparecen con diferentes manifestaciones, que se presentan como un factor usual la hiperselectividad del alimento. Algunos de estos niños se manifiestan desde los primeros meses de vida, mediante problemas para ingerir las cantidades necesarias y en algunos casos aparecen signos de intolerancia (vómitos, naúseas, rechazo y/o complicaciones gastrointestinales), pero las dificultades se acentúan cuando hay que cambiar el tipo de alimentación introduciendo papillas, por ejemplo.



Se puede observar entonces desde el rechazo general hasta los primeros indicios de selectividad hacia ciertos sabores y texturas. Muchos de estos niños autistas todos los intentos de las familias para introducir los alimentos sólidos y siguen alimentándose exclusivamente purés, comida licuada o papillas a los 5 o 6 años. Algunos, solamente aceptan comer si se les ofrece un determinado tipo de alimentos, sabor o misma presentación en sus comidas. Además, una gran mayoría suele tener asociadas la hora de la comida o las situaciones de alimentación a la “hora del llanto e irritabilidad” u ocasión para presentar un descomunal repertorio de conductas de rechazo.




En este sentido, la federación Autismo Madrid, nos propone una interesante Guía de Intervención ante los Trastornos de la Alimentación en niños y niñas con Trastornos del Espectro del Autismo (TEA), ante la angustia de los padres y/o cuidadores preocupados porque su hijo o hija tenga una correcta nutrición junto con la situación de verse todos los días inmersos en una batalla por lograr que coma correctamente. A continuación el link, de referencia:


GUÍA DE INTERVENCIÓN ANTE LOS TRASTORNOS DE LA ALIMENTACIÓN EN NIÑOS Y NIÑAS CON TRASTORNO DEL ESPECTRO DEL AUTISMO (TEA) (Ver)


Referencias:

- GRANDIN, T. (1992). An Inside View of Autism. En SCHOPLER, E., y MESIBOV, G., (Eds.) Hig-Functioning Individuals Withe Autism. Nueva York: Plenum Press.

- PEETERS, T. (1997). Autism. From theoretical understanding to educational intervention. Londres: Whurr Publishers.

- RIVIÈRE, A. (1997). Tratamiento y definición del espectro autista II: Anticipación, flexibilidad y capacidades simbólicas. En RIVIÈRE, A. y MARTOS, J. (Comp.), El tratamiento del autismo: Nuevas perspectivas, Madrid: APNA-IMSERSO, pp.107- 161.

- SHATTOCK, P. y LOWDON, G. (1991). Proteins, Peptides and Autism. Part 2: Implications for the Education and Care of People with Autism. Brain Dysfunction 4, 6, 323-334.

- SHATTOCK, P. y SAVERY, D. (1997). El autismo como un trastorno metabólico. En RIVIÈRE, A. y MARTOS, J. (Comp.), El tratamiento del autismo: Nuevas perspectivas, Madrid: APNA-IMSERSO, pp. 431-459.  

miércoles, 14 de marzo de 2018




Hoy 14 de Marzo en Inglaterra, falleció el científico británico Stephen Hawking, estudioso de la física cuántica, el origen del universo, el agujero negro, entre otras, fue una de las mentes más brillantes que ha tenido el mundo y los científicos están de acuerdo que después de Einsten, en estos últimos 200 años, y que coincidentemente su deceso se da con la fecha del nacimiento de Albert Einstein  (14 de marzo de 1879).


La Esclerosis Lateral Amiotrófica, es una enfermedad que padecía este científico británico que nació en Oxford el 8 de Enero de 1942, quién a los 22 años, mientras hacía su doctorado en la universidad de Oxford, cayó enfermo de ELA y los médicos le dieron unos dos años de vida, extendiéndose está por más de 50 años.


La ELA, es una enfermedad del Sistema Nervioso Central más específicamente de las neuronas motoras) que controlan los movimientos voluntarios del cuerpo). Etimológicamente estas siglas se detallan como; Esclerosis: que significa cicatrización, Lateral: en alusión a las fibras nerviosas que viajan por los costados de la médula espinal; A-mio-trófica: Falta de-músculo-desarrollo; es decir, la falta de desarrollo muscular por cicatrización en la parte lateral de la médula que se manifiesta por la parálisis progresiva que al final afecta los músculos del habla, deglución y respiración.


Es una enfermedad degenerativa de causa desconocida, también es conocida como la enfermedad de Lou Gehrig. Se han identificado dos modalidades de inicio de la enfermedad, el bulbar y el espinal:

-       - Inicio bulbar: Este tipo de ELA se caracteriza porque los primeros síntomas en manifestarse son los del habla y la deglución, dado que las primeras neuronas en afectarse son las localizadas en el tallo cerebral, responsables de la inervación de los músculos de la cara, la lengua, la faringe y la laringe. Los síntomas se presentan en detalle más adelante.

-               -  Inicio espinal: Este tipo de ELA es la más frecuente y se caracteriza porque las primeras manifestaciones se dan a nivel de las extremidades, debido a que las primeras neuronas que se degeneran son las que se encuentran en la médula espinal, encargadas de la inervación de los músculos de los brazos y las piernas. Los síntomas generales son: debilidad, calambres, rigidez, y/o fasciculaciones (contracciones musculares).




ELA y DEGLUCIÓN:


Se presenta una dificultad para movilizar los alimentos y/o líquidos de manera segura y eficiente desde la cavidad oral a través de la faringe hacia el estómago (disfagia orofaríngea neurogénica). Esta alteración en los casos más avanzados puede llevar a una neumonía por aspiración ocasionada por la comida o a una desnutrición severa.
Algunos síntomas que puede presentar son sensación de cuerpo extraño en la garganta, incapacidad para sacar la comida de la cuchara, cansancio al masticar, dificultad en el manejo de los alimentos, sensación de ahogo, incapacidad para controlar la saliva y aumento del tiempo de la ingestión de la comida.

La degeneración de los NMS resulta en síntomas que incluyen aumento de los reflejos tendinosos profundos y aparición de reflejos patológicos. Cuando los NMI del tronco cerebral son afectados los músculos responsables del habla, la masticación y la deglución atrofiar. 

Los pacientes con ELA bulbar presentan disfagia oral y faríngea, caracterizados por: reducción de la movilidad de la lengua y del control del bolo alimentario oral, demora en el desencadenamiento de la respuesta de deglución faríngea, reducción de la contracción y elevación faríngea, restos en las valéculas y senos piriformes, residuos en la pared de la faringe, penetración laríngea y aspiración.

La disfagia es una situación pertinente en la ELA por la progresión de la enfermedad y el paciente queda sin condiciones de deglutir llegando a la afagia. Se presenta entonces, imposibilidad de recibir alimentación por vía oral. La afagia causa riesgos de desnutrición, deshidratación y / o complicaciones clínicas.

La indicación de la vía alternativa de alimentación como la gastrostomía se hace necesaria y colabora en la calidad de vida de estos pacientes, así como, en el aumento de la sobrevida, en la disminución del riesgo de complicaciones clínicas, por ejemplo, bronco aspiraciones y consecuentes neumonías.


ELA y HABLA:

La dificultad para articular las palabras correctamente es el síntoma característico de la alteración del habla (disartrofonía mixta, espástica-flácida). Se debe a la debilidad o espasticidad de los músculos de la lengua, los labios, la mandíbula, el paladar y los músculos de la respiración. Debido a la progresión de la enfermedad, la disartrofonía puede ser severa llegando a una anartria, especialmente en los casos de ELA de inicio bulbar.




En homenaje a Stephen Hawking, quién fue una fuente de inspiración para muchas personas que presentan discapacidad física.

“Yo estaré atado a esta silla pero mi mente es libre y navega por todos los rincones del universo” (Stephen Hawking)


Referencias










sábado, 3 de febrero de 2018

La insuficiencia velofaríngea es definida como cualquier defecto estructural del velo del paladar, el cual se encuentra acortado, atrófico y con sus fibras musculares desplazadas de su lugar de inserción normal, o no hay suficiente tejido para poder realizar el cierre con la pared faríngea (esfínter velofaríngeo), provocando que exista comunicación buconasal en donde principalmente se caracteriza por escape nasal de aire, hipernasalidad, regurgitación nasal de alimentos y otitis medias serosas o recidivantes (Álvarez, 2014).



El esfínter velofaríngeo está formado por el velo del paladar y los músculos constrictores superiores de la faringe (palatofaríngeo y palato-tiroideo), este funciona como una válvula y se encarga de direccionar el aire para la producción de los fonemas orales (Bermudez 2013).

La función integral del esfínter velofaríngeo se proyecta más allá del balance en la resonancia nasal; esto es, no se puede considerar un resultado final satisfactorio hasta que el desarrollo lingüístico sea adecuado, la articulación se lleve a cabo con punto y modo apropiados, el habla mantenga una fluidez normal, y la resonancia nasal se perciba balanceada” (Ysunza, 2006).

La articulación compensatoria es una alteración del habla relacionada con un mal aprendizaje de la producción de los sonidos o con problemas estructurales, en donde la articulación de los fonemas se desplaza al lugar de donde proviene la producción de aire, la faringe o la glotis. Es utilizada por el niño como forma compensatoria para expresar los sonidos del habla. La articulación compensatoria debe corregirse con terapia antes de cualquier cirugía para corregir la insuficiencia velofaríngea secundaria, ya que si no recibe terapia, a pesar de la cirugía la zona y el modo de articulación será el mismo. Es por se hace necesario que el niño con articulación compensatoria requiera un tratamiento de habla pre y post quirúrgico para corregir la insuficiencia velofaríngea. (Álvarez, 2014; Ysunza, 2006).

Existen diferentes clasificaciones de las articulaciones compensatorias según la zona de contacto o punto articulatorio de los fonemas, como es el caso del golpe glótico u oclusiva glotal, fricativafaríngea, fricativa nasal posterior, explosiva dorso-medio palatal, explosiva faríngea y fricativa velar (De Sousa&Quiroz, 2009). “En la articulación compensatoria, el modo de articulación se mantiene, pero la zona de articulación es alterado. Generalmente, la zona de articulación suele posteriorizarse” (Bzoch, 1997).

- Golpe glótico u oclusiva glotal. Este se produce por el golpe abrupto de las cuerdas vocales y primordialmente sustituye fonemas explosivos como /p/, /t/ y /k/ (De Sousa & Quiroz, 2009).

- Fricativa-faríngea. Es producida por la constricción de la parte posterior de la lengua y la faringe creando fricción. Se da en los sonidos fricativos /s/, /f/ y /j/ (De Sousa; Quiroz, 2009).

- Fricativa nasal posterior. En esta se escucha un leve escape de aire nasal sin que exista aparentemente flujo oral, sustituye también fonemas fricativos. Para su producción el paladar blando y la parte posterior de la lengua generan fricción en el cierre velofaríngeo (De Sousa; Quiroz, 2009).

- Explosiva dorso-medio palatal. Sustituye fonemas que son producidos con la lengua y que son explosivos como /t/, /d/ y otros alveolares la /n/, /l/ y /r/. la producción de estos se hace por el contacto del paladar duro o la parte media de la lengua, y la encontramos frecuentemente en los casos que presentan fístula oronasal anterior, en donde se obtura la misma, aunque también puede ocurrir en casos que no exista fístula oronasal (De Sousa; Quiroz, 2009).

- Explosiva faríngea. Ocurre el mismo movimiento de la articulación compensatora fricativa-faríngea, sin embargo los fonemas sustituidos son los fonemas explosivos. El dorso de la lengua contacta con la pared faríngea (De Sousa; Quiroz, 2009).

- Fricativa Velar. Se produce por la fricción del paladar blando con el dorso de la lengua (De Sousa; Quiroz, 2009).


- También podemos encontrar en el habla de los pacientes fisurados que tienen dificultad para hacer contacto con la punta de la lengua en los alvéolos y suelen hacer este en el labio superior. Pueden además de presentar o manifestar una imprecisión en todos los sonidos, con puntos de articulación próximos, notándose la resonancia nasal (De Sousa; Quiroz, 2009).


Al hace click aquí se encontrará un FEES donde se evidencian esas compensaciones


Fuente: Dra. Amparo Sumano Gotoo (México 2017)


Referencias Bibliográficas:

- ALVAREZ, Drina y cols. 2014 “Articulación compensatoria en niños Chilenos con fisura labiopalatina”. Revista Chilena de Fonoaudiología. Santiago de Chile, 2014, volumen 13.

- Bermudez Luis. (2013) “Insuficiencia velofaríngea en pacientes con paladar fisurado”.

- BZOCH, Kennet 1997 Communicative Disorders. Related to Cleft Lip and Palate. United States of America: Pro-ed. Texas.

- DE SOUSA, Marisa 2009 Fissura Labiopalatina Fundamentos Para la Practica Fonoaudiológica. Brasil. Roca.

- YSUNZA, Antonio 2006 “Disfunción del esfínter velofaringeo y su tratamiento”. Cir Plast. México, volumen 16, número 1,






viernes, 8 de diciembre de 2017

La capacidad de la evaluación deglutoria para definir y aplicar maniobras facilitadoras o compensatorias durante la realización de las actividades de alimentación, dependen de la interpretación en tiempo real de los aspectos alterados y preservados de la biomecánica de la deglución. Estas maniobras y estrategias de compensación y facilitación fueron estudiadas y tienen como objetivo maximizar los aspectos preservados y minimizar los aspectos alterados. Algunas de las estrategias dirigidas a (1) el cambio de la interrelación de la faringe; (2) el cambio del efecto de la gravedad en el flujo del bolo o (3) aumentar el esfuerzo y la amplitud de los movimientos a través de maniobras específicas.

Esta eficacia de las estrategias o maniobras seleccionadas siempre debe efectuarse en comparación con el rendimiento en que se observaron los cambios. Por ejemplo, si se pretende evaluar la eficacia de la limpieza de residuos faríngeos con la maniobra de rotación de la cabeza, el éxito de esta maniobra compensatoria debe compararse con la cabeza en posición ortostática, con la consiguiente repetición de la deglución con una presentación con características idénticas (McKenzie y Leonard, 2008).

El objetivo principal de toda la intervención en los procesos de la deglución será conseguir, en el paciente, una alimentación oral segura y eficaz, manteniendo el nivel óptimo de hidratación y nutrición.

Las estrategias de tratamiento las podemos clasificar en dos grupos:

- técnicas de compensación, para eliminar o disminuir los síntomas que presenta el paciente, sin cambiar la fisiología de la deglución, no requieren la colaboración activa del paciente; y 

- las técnicas de rehabilitación propiamente dichas, requieren la participación del paciente ya que van a cambiar la fisiología de la deglución.


TÉCNICAS DE COMPENSACIÓN

1.- Modificación del volumen y consistencia:

El cambio en la viscosidad y la consistencia del bolo alimenticio en pacientes que presentan disfagia causan una importante mejoría en los signos de seguridad. La modificación de la textura de los líquidos y sólidos es importante para asegurar una correcta hidratación y nutrición en los pacientes sin presentar aspiraciones.

En cuanto a los líquidos, para conseguir la viscosidad adecuada se pueden utilizar espesantes. Existen diferentes tipos de texturas, de menor a mayor dificultad: pudding, miel, néctar y líquido fino.
En referencia a los sólidos, existen diferentes tipos de dietas que facilitan la nutrición del paciente: triturada, semiblanda disfagia y blanda disfagia.

2.- Técnicas de incremento sensorial: táctil, térmica, olfativa y gustativa:

Realizar estimulaciones sensoriales que potencien el reflejo de la deglución.

3.- Técnicas posturales: Cambiar la postura del paciente a la hora de tragar para facilitar el paso del bolo y evitar el riesgo de aspiraciones.

- Flexión anterior de la cabeza (mentón-esternón)
- Rotar la cabeza al lado lesionado
- Mentón-esternón con rotación al lado lesionado
- Inclinar la cabeza al lado más fuerte
- Flexión de la cabeza hacia atrás

A continuación, se presentan de forma sumaria algunos ejemplos de maniobras y técnicas terapéuticas o compensatorias con indicación de sus respectivos objetivos, todos estos basados en evidencias bibliográficas, los mismos que fueron analizados mediante estudios dinámicos de la deglución o  videofluoroscopia de la deglución. De acuerdo a la necesidad que cada paciente requiriera para su adaptación y mejoramiento del paso de alimentos hacia el esófago, estas las maniobras se determinan en el momento de la evaluación, considerando el desempeño del paciente. Es posible la combinación de algunas maniobras para garantizar la eficacia de la deglución (considerando siempre la funcionalidad y aplicabilidad y replicabilidad futura de las mismas, por el propio, cuidador o profesional que acompañe o preste apoyo).



McKenzie y Leonard (2008), Santos (2013)

TÉCNICAS DE REHABILITACIÓN

1.- Estimulación de la musculatura facial:  El objetivo principal es mejorar el tono muscular.

- Estimulación táctil mediante masajes. En un primer momento se realiza una frotación del cuello y cara del paciente para conseguir un primer contacto. A continuación, según el tono muscular que presente, se realizaran una serie de ejercicios u otros. Si el paciente presenta hipertonía, se utilizará la maniobra de fricción y amasanamiento. Por el contrario, si muestra hipotonía se le puede pellizcar, percutir o utilizar un aparato vibrador u objeto con pequeños pinchos. También se puede estimular la musculatura con la utilización de pinceles que provoquen un cosquilleo. Sin embargo hay estudios que mencionan su poca relevancia para el mejoramiento del tono muscular.

- Estimulación térmica. Aplicamos frío sobre zonas hipotónicas para subir el tono, seguido de estimulación táctil, para no provocar en el paciente una relajación muscular. Se pueden utilizar bolas congeladas de diferentes texturas.

- Estimulación de los reflejos orales normales.

2.- Estimulación de las estructuras orofaciales

Mediante ejercicios orofaciales específico, como los de contra resistencia, por ejemplo, empujar un depresor con la lengua, utilizar un tiralabios, sacar la lengua y tirar de ella, etc.

3.- Maniobras deglutorias

- Deglución supraglótica
- Deglución super-supraglótica
- Resistencia frontal
- Deglución forzada
- Maniobra de Mendelssohn
- Maniobra de Masako

Si quieres más información sobre este tratamiento, no dudes en contactar con un especialista en trastornos de la deglución.

Referencias bibliográficas: 


  • - Agency of Healthcare Research and Quality (AHRQ) (1999). Diagnosis and treatment of swallowing disorders (Dysphagia) in acute-care stroke patients. Evidence Report/Technology Assessment. 
  • - American Speech-Language-Hearing Association (ASHA) (1998). Clinical indicators for instrumentation assessment of Dysphagia. In: Swallowing and Swallowing Disorders. Rockville, MD: Special Interest Division on Dysphagia, American Speech-Language-Hearing Association. 
  • - American Speech-Language-Hearing Association (ASHA) (2002). Role of Speech-Language Pathologists in swallowing and feeding disorders: technical report. 3:181-199. 
  • - American Speech-Language-Hearing Association (ASHA) (2004). Knowledge and skills needed by speech-language pathologists performing videofluoroscopic swallowing studies. ASHA Supplement. 24, 178–183. 
  • - American Speech-Language-Hearing Association (ASHA) (2004a). Guidelines for Speech-Language Pathologist Performing Videofluoroscopic Swallowing Studies [Guidelines]. Available from www.asha.org/policy. (07/12/2017) 
  • - American Speech-Language-Hearing Association (ASHA) (2004b). Knowledge and skills needed by speech-language pathologists providing services to individuals with swallowing and/or feeding disorders. ASHA Supplement 22, 81-88. 
  • - American Speech-Language-Hearing Association (ASHA) (2013). Videofluoroscopic Swallowing Exam – Adults. Available from: http://www.asha.org/uploadedFiles/slp/healthcare/AATVFSS.pdf. (07/12/2017) 
  • - American Speech-Language-Hearing Association (ASHA) (2013a). VFSS Template for Infants and Children Consuming Purees Through Table Foods. Available from: http://www.asha.org/uploadedFiles/VFSS-Exam-Template-InfantsConsuming-Purees.pdf. (07/12/2017)
  • - Crary, M., Groher M. (2003). Introduction to Adult Swallowing Disorders. St. Louis, Missouri: Butterworth Heinemann.   Lazarus, C., Logemann, J. A., Song, C. W., Rademaker, A. W., & Kahrilas, P. J. (2002). Effects of voluntary maneuvers on tongue base function for swallowing. Folia Phoniatrica. 54, 171-176.   Pouderoux, P., & Kahrilas, P. J. (1995). Deglutitive tongue force modulation by volition, volume, and viscosity in humans. Gastroenterology. 108: 1418-1426.
  • - Furkim, A.; Santini, C. (2004). Disfagias Orofaríngeas (2ª ed). São Paulo: Pró - Fono Departamento Editorial.
  • - Gariballa, S., Parker, S., Taub, N., Castleden, C. (1998). Influence of nutritional status on clinical outcome after acute stroke. Am J Clin Nutr. 68(2):275-81   Bisch, E., Logemann, J., Rademaker, A., Kahrilas, P. & Lazarus, C. (1994). Pharyngeal effects of bolus volume, viscosity, and temperature in patients with dysphagia resulting from neurologic impairment and in normal subjects. Journal of Speech and Hearing Research. 37, 1041-1059. 
  • - Gonçalves, M., Vidigal, M. (2001). Avaliação videofluoroscópica das Disfagias. In Furkim, A., Santini, C. Disfagias Orofaríngeas. São Paulo. Pró-Fono.   Logemann, J. A., Rademaker, A. W., Pauloski, B. R., & Kahrilas, P. J. (1994). Effects of postural change on aspiration in head and neck surgical patients. Otolaryngology Head and Neck Surgery, 4, 222-227. 
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  • - Postiaux, G. (2004). Evaluación y Reeeducación de los Trastornos de la Deglución. Madrid: McGraw-Hill Interamericana.
  • - Rasley, A., Logemann, J. A., Kahrilas, P. J., Rademaker, A. W., Pauloski, B. R., & Dodds, W. J. (1993). Prevention of barium aspiration during videofluoroscopic swallowing studies: Value of change in posture. American Journal of Roenterology. 160: 1005-1009.
  • - Welch, M., Logemann, J. A., Rademaker, A. W., & Kahrilas, P. J. (1993). Changes in pharyngeal dimensions affected by chin tuck. Archives of Physical Medicine Rehabilitation. 74: 178-181.   Logemann, J. A., Kahrilas, P., Kobara, M., & Vakil, N. (1989). The benefit of head rotation on pharyngoesophageal dysphagia. Archives of Physical Medicine Rehabilitation, 70, 767-771. Logemann, J. (1993). Manual for the videofluorographic study of swallowing. PRO-ED Austin, Texas.

sábado, 4 de noviembre de 2017


Se han evidenciado estudios de concentración y memoria en los que se demostraron que masticar mejora un 35% nuestra capacidad de retener, por ejemplo, palabras. Así lo explica en un trabajo que acaba de publicar el doctor Stephen Moss, profesor emérito de la Universidad de Nueva York, "masticar aumenta en el cerebro los niveles de hemoglobina, la proteína que transporta el oxígeno. Sabemos que la llegada de oxígeno extra al cerebro puede mejorar la función de la memoria", afirma.

Otro estudio de la doctora Lucy Wilkinson, de la unidad de neurociencias cognitivas de Universidad de Northumbria, en el Reino Unido, dividió al azar en tres grupos a 75 jóvenes de 26 años. Durante dos minutos, un grupo masticó chicle sin azúcar, otro simuló los movimientos de mascado sin chicle y el tercero no masticó. Luego de un intervalo de 20 minutos con otras tareas, se evaluaron la memoria y la atención de los dos primeros grupos. Y concluyó que, los jóvenes que habían masticado chicle recordaron un 35% más de palabras de una lista. "Esto sugiere que la masticación mejora la memoria secundaria, que reúne la capacidad de aprender, almacenar y recuperar información”

"A partir de esto sabemos que existe un efecto real sobre la memoria basado en la cantidad de resistencia del material masticado", explica el autor del trabajo "Los beneficios de la masticación".

Las nuevas técnicas de detección por imágenes permiten conocer que el flujo sanguíneo al cerebro aumenta hasta un 20% durante la masticación y hasta un 30% si la dentadura es postiza. "Masticar deja de ser el primer paso de la digestión y pasa a ser una función que aporta más sangre al cerebro", dice Furze.
"Masticar con una fuerza de mordida moderada mejora el funcionamiento neuronal", afirma el doctor Minoru Onozuka, de la Universidad de Gifu, en Japón, en las conclusiones de una investigación citada por el profesor Moss. En 2002, Onozuka comprobó en ratones ancianos sin molares que las células del hipocampo, una región del cerebro esencial en el aprendizaje, se deterioraban más rápido que en roedores con dentadura completa. En distintas pruebas, aquellos ratones no lograron recordar acciones ya aprendidas.


El profesor Nakata, por su parte, sugirió que la masticación puede ayudar a prevenir la demencia senil al mejorar el flujo de sangre al cerebro. Y el profesor Moss agrega que masticar acelera el ritmo cardiaco, produce un mayor gasto de energía e inhibe la secreción de hormonas del estrés.

viernes, 18 de agosto de 2017




Una de las herramientas para el abordaje del autismo en niños es la detección temprana, ya que cuanto más antes se interviene, más se pueden disminuir sus síntomas y sus posibles consecuencias. En tal sentido, muchos especialistas en este campo intentan descubrir señales y signos de este problema con la mayor antelación posible. 


Tal es el caso que en los últimos años una propuesta presentada por científicos de la Universidad de California (2011), determinaron un cuestionario muy breve (que tarda menos de cinco minutos en completarlo), cuyo objetivo consistió en determinar si los bebés de menos de un año de edad presentan conductas que puedan estar relacionadas con la existencia de un trastorno del espectro autista (TEA).

Este cuestionario, titulado "Detecting, Studying, and Treating Autism Early: The One-Year Well-Baby Check-Up Approach" o "Chequeo de comunicación y escala del comportamiento simbólico según el desarrollo del bebé", incluye preguntas vinculadas con el contacto visual, el reconocimiento de objetos, sonidos, gestos infantiles y otras formas de expresión acordes con esa edad. Este estudio muestra conclusiones sobre más de 10.000 niños se publicaron en la revista Journal of Pediatrics en September 2011 Volume 159, Issue 3, Pages 458–465.e6.



Muchos estudios recogen claves para detectar el autismo en niños. En "La detección precoz del autismo", un equipo de investigadores españoles, en acotación del estudio anterior, recopiló las siguientes señales para bebés de menos de 12 meses de vida:

1. Dificultad para dirigir su mirada en la dirección en que otra persona mira o señala.
2. Ausencia de atención conjunta: no alterna la mirada entre un objeto y el adulto que lo muestra o sostiene.
3. Falta de gestos comunicativos: apenas señala para pedir, no indica para mostrar interés por algo, no dice adiós con la mano, etc.
4. Ausencia del típico balbuceo social-comunicativo que emplean los bebés como si conversaran con un adulto.
5. Falta de sonrisa social y de imitación espontánea.
6. Ausencia de interés en juegos como el cucútras (el adulto se oculta y reaparece ante la mirada del bebé, que estalla en una carcajada) o en juguetes, en general.
7. Ausencia de respuesta cuando se le llama por su nombre.
8. Tono muscular, postura y patrones de movimiento anormales.

Por otro lado, otros síntomas del autismo infantil aparecen después, sobre todo entre los 18 y 24 meses de vida del bebé: como la ausencia de palabras o frases simples, escaso interés hacia otros niños, falta de expresiones emocionales acompañadas de contacto ocular en situaciones específicas, intereses restringidos, movimientos repetitivos, escasa o nula exploración visual del entorno o tendencia a fijar la vista en ciertos estímulos u objetos, entre otros.


Sin embargo la importancia de la observación de los padres, que hoy en día deja mucho que desear, sobre todo en el cuarto semestre de vida, en la mayoría de los casos de autismo se manifiestan con mucha más claridad. Sin embargo, "el 30% de los padres reconocen signos que les llevan a preocuparse antes de que el pequeño tenga un año de edad", explican los expertos extranjeros. En consecuencia, la observación del bebé por parte de los padres, cuidadores y la familia es muy necesario.

Una investigación realizada por el Grupo de Estudio de los Trastornos del Espectro Autista del Instituto de Salud Carlos III, de Madrid, que analizó una muestra de 646 familias españolas, reveló que solo en un 5% de los casos el pediatra sospechó la posibilidad de un trastorno de autismo en los niños antes que los padres.

Los científicos estiman que más del 80% de los niños con autismo podrían diagnosticarse muy pronto, hasta antes del año de edad. Sin embargo, la mayoría de los casos se reconocen cerca de los 30 meses e incluso después.

A continuación un breve video publicado por AUTISMO PETRA, donde nos detalla los 10 posibles señales de Autismo después de los 2 años de edad:




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